Una Semana, Una Poeta: Goya Gutiérrez

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Explora la vida y obra de la poeta española Goya Gutiérrez. Una selección de sus poemas más representativos y un análisis de su poesía lírica, corporal y simbólica en Una Semana, Una Poeta.

Por Enriquevelo - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7203721

Por Enriquevelo - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=7203721

Análisis de su obra por la Editora

La poesía de Goya Gutiérrez nace desde lo íntimo, lo simbólico y lo sensorial. Sus versos conjugan el cuerpo con el paisaje, la memoria con el viaje, la experiencia femenina con la transformación del lenguaje. Su obra se mueve entre la delicadeza de la imagen y la fuerza del ritmo interno.

Es una voz que se detiene, contempla, atraviesa el silencio y lo llena de sentido. Una poesía que cura, nombra y deja huella.


Biografía

Goya Gutiérrez (Cabolafuente, Zaragoza, 1954) es una de las voces destacadas de la poesía española contemporánea. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, ha sido profesora de Lengua y Literatura y directora de la revista literaria Alga desde 2003.

Su obra ha sido publicada en revistas y antologías de España, América y Europa, y ha sido traducida al inglés, catalán, italiano y rumano. Entre sus títulos figuran Regresar (1995), De mares y espumas (2001), El cantar de las amantes (2006), Ánforas (2009), Desde la oscuridad (2014) y Y a pesar de la niebla (2018), entre otros. También ha publicado la novela Seres circulares (2019).

Su poética transita el viaje, el cuerpo, la transformación, la memoria, la pérdida y el lenguaje como casa movediza.

Más información: www.goya-gutierrez-lanero.com

POEMAS

Bajo el manto de estrellas…

Bajo el manto de estrellas
de Nevsehir,
te transportó la nota dilatada
del cantor de un alminar.

Y en esa noche que tú ya conocías
a oscuras y vestida de un silencio remoto
te embarcaste, como en sueño hacia aquel fondo,
donde se refugiaron Titanes
que fueron desterrados del mar a las tinieblas.
Prisión de siglos, gestación de gigantes
y nacimiento del que fuiste testigo.

Y en esa convulsión de fuego y fuerza
de la boca materna incandescente
densa leche que fue manando por la tierra,
formando así las rocas habitables:
Chimeneas del viento, subterráneos
refugios indomables, nostalgias
de otros tiempos, caricias femeninas
de las dunas jugando alrededor
de erectas piedras, bajo el ardiente sol
de CAPADOCIA.

Del libro «La mirada y el viaje» Barcelona 2004


Presente

Me desboco
en las arterias de tu música,
en sus ojos de neón.
Abrazo claros de luna.
Hago equilibrios
en las aristas de la madrugada,
destruyo los límites,
altero el orden de los días y las noches.

Para curarme
de la ceguera de tu boca,
vierto licores envenenados
que adhieran tus paredes
a las mías.
Enhebro en tu lengua
el hilo de mis deseos.
Me anudo en tus labios.
Danzo en tus vértices.

Agotando las horas.

Del libro «De mares y espumas» Barcelona 2001


Espuma espuma

Tragarse el mar respirar agua azul
limpiar con su sal los pulmones enfermos
de ese alquitrán del tedio que atrapa a algunos
seres que se escriben y pactan con la muerte
y has de estar en el mismo saliente
de piedra en la misma grieta
del cristal para comprenderlo

pero dejan su estela enrojecida
sólo para los otros
para muchas de ellas de ellos no hay tragedia
sólo hay ese deseo de cortar la última
hebra
salir de la jaula del mundo
sólo el pulso final el instante febril
de desenmascararla de mirarle a los ojos

sólo querer ser un mar silente
las olas
cercenando las púas de la angustia
entregando la raíz de la voz
a la gruta de las palabras
sólo ser píldora enrocada del reposo
disolver la conciencia
inundar la memoria ser nada

espuma espuma.

Del libro «El cantar de las amantes» Barcelona, 2006



Dar vida cantar su muerte

Tú sabes que no es fácil
que vuelvan a brotar esos gladiolos
decir que en otro orden la luna el mar existen
que grullas cenicientas transporten en su pico
la tormenta que sus sílabas puedan
relampaguear en tu poema

No es fácil que no te tiemble el pulso
ante el recuerdo de tantos amasijos de hierro
enmudecidos o de quien rehaciéndolos
quiso darles su voz sobre los campos
de pétalos cruzados en tallos de agonía

Que después de la noche cavada
ya ninguna palabra pueda ser pronunciada
ni escrita con su traje indigente
y el peso de su color raído
ha minado las capas muchos de sus tejidos:
belleza vaciada
en un negro agujero de polilla
¿Pero acaso no es ésta
la artífice de esa perforación?

Las palabras son panes que se amasan de nuevo
con esa levadura del día
para mostrar las cosas los seres sus carencias
de mí a tu otro tacto
transformándolas al calor que las dore
y las haga olvidar en su corteza formada
los rumores los gestos todas las manos
que tú sabes en su interior habitan
Para poder vivir:

Dar vida cantar su muerte

De «Ánforas» Editorial Devenir, Madrid 2009


Fuego e inicio 4ª parte

Quizá nuestro adentro esté ya afuera (Fragmento)

I
Quizá en su principio fue la oscuridad
en el silencio de un color
sin nombre.

La oquedad absorbiendo
un gran vientre pletórico
que al quebrar sus confines
dilatando se abrió.

Y fue un gran estallido
el que hizo surgir
del último estertor: la llama.
Un grito desgarrado: la vida.

Desde dentro hacia afuera.
Desde fuera hacia adentro.


De «Hacia lo abierto» Barcelona, 2011


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