Una Semana, Una Poeta: María Clara González
Descubre la vida y obra de María Clara González, poeta colombiana que explora el amor, el olvido y la memoria con un lenguaje depurado y conmovedor. Selección de poemas y análisis en Una Semana, Una Poeta.

Por Camilo Argüello Benítez - Trabajo propio, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=81795994
Análisis de su obra
La poesía de María Clara González se despliega desde la intimidad, construyendo imágenes de deseo, pérdida, reencuentro y transformación. Su lenguaje, a la vez transparente y profundo, explora los umbrales entre el amor y la ausencia, el tiempo y la memoria, la herida y la esperanza.
Cada poema suyo es un espacio de contemplación: una ventana abierta hacia las emociones humanas más sutiles y, a la vez, más universales. González es una poeta que escribe desde la experiencia de la espera, del olvido, de la ternura y de la resistencia interior.
Beatriz Giovanna Ramírez
Biografía
María Clara González es poeta colombiana, con estudios de Literatura en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. Ha publicado siete libros de poesía: Pulso interno (1990), Corte en el tiempo (1993), Pasajeros del viento (1996), El lento trabajo del olvido (2002), Eternidad visible (2008), Habitar un umbral (2013) y No era un viernes (2014).
Su obra ha sido incluida en antologías de Colombia, Estados Unidos, Canadá, Francia, México y Rumania, y ha recibido reconocimientos como la nominación al Premio Internacional de Poesía en el Festival Curtea de Argeş Poetry Nights (Rumania, 2017) y el ser finalista del Undécimo Certamen Internacional de Poesía Buenos Aires (2012).
González ha representado a la poesía colombiana en encuentros internacionales en Madrid, St. Paul (Minnesota), Lima y Nueva York. Su voz lírica se distingue por su intensidad emocional, su mirada introspectiva y su depuración formal.
Selección de poemas
Búsqueda
¿Hasta cuándo la luz en la ventana
y el corazón ansioso
bebiéndosela a sorbos.
¿Hasta cuándo
la cacería de sueños
sin destino.
De «Pasajeros del viento»
Desamor
Las razones
que tuve para amarte
se borraron anoche
en la tormenta
Quedé limpia
Tu olor a huésped
voluptuoso en mis entrañas
se enredó con la lluvia
y se marchó
De «Pulso interno»
Desde siempre
Tu paso
-de una sílaba-
por mi larga fila
de palabras vacías
estaba anunciado desde siempre
Tu paso de ecos
como la lluvia
de tu tierra amada
era realidad antes de verte
Tu paso
de cascabel y gaita
era lo que en mi alma acontecía
cuando la visitaban de niña los presagios
De «Pasajeros del viento»
Encuentro
Si la vida
nos regala otro encuentro
te dejaré ser tú
seré
sencillamente yo
Escucharé
la melodía
de tu música
y la mía
cuando se unan
De «Pasajeros del viento»
Máscara
Esta mañana fue difícil
colocarme la máscara
No lograba encajarla conmigo
Tal vez llegó el momento
de cambiarla.
De «Pulso interno»
Olvido
Por fin crucé la puerta
que confunde
recuerdos con cenizas
Tu silueta se yergue
ante mí
estática
vacía
Hoy
ya me fue imposible
recobrar tu sonrisa
De «Pulso interno»
Pacto
Por si acaso llovizna por tu calle
y quieres secar tu cuerpo
entre mis brazos
Por si el silencio te acomete
y recuerdas el lenguaje extraño
que aprendiste a mi lado
Por si regresas
a humedecer de lunas los recuerdos
Por si el trópico te reclama impaciente
entre sus verdes
O por si acaso es de noche en tu morada
dejaré la puerta abierta
De «Pasajeros del viento»
Quédate en mí
Ya no luches contigo
guerrero trashumante
Quédate en mí
Escucha la canción
que susurran mis manos y mis senos
Aprisiona la ternura
Apacigua mi arena
ansiosa de mar
De «Pasajeros del viento»
Trovador
Tu guitarra y tu canto
aceptan su destino
Tu sangre
galopa por el tiempo
en busca de mi vientre
Tu palabra
se aleja
De «Pasajeros del viento»
Unción
Borras cicatrices
y ese dolor antiguo
-casi tormenta-
se refugia azorado
en el olvido
De «Pasajeros del viento”.

