Una semana, un poeta: Jean (Hans) Arp
Hans Arp, escultor y pintor francés de origen alemán, destacó en el movimiento Dadá y la abstracción pura en París. Miembro de grupos como Der blaue Reiter y Abstraction-Création, influenciado por surrealistas y geometría, dejó un legado notable en el arte del siglo XX.

Jean Arp. Fuente: Picryl
Biografía
(Estrasburgo, actual Francia, 1887 – Basilea, Suiza, 1966)
Escultor y pintor francés de origen alemán. Tras iniciar sus estudios de arte en su ciudad natal, Hans Arp se trasladó a Weimar y posteriormente a París, donde ingresó en la prestigiosa academia Julian.
Entre 1912 y 1914 vivió en Munich y participó brevemente en el grupo expresionista Der blaue Reiter (El jinete azul), del que formaban parte pintores como Kandinsky, Franz Marc y Paul Klee, entre otros. Durante la Primera Guerra Mundial se exilió voluntariamente en Basilea, donde fue uno de los fundadores del movimiento Dadá y elaboró sus primeros relieves policromados, tal vez sus piezas más célebres.
En la década de 1920, nuevamente establecido en París, Jean Arp mantuvo estrechos contactos con los surrealistas, cuya influencia se vio reflejada en su obra. En 1930 participó activamente en el grupo Cercle et Carré, promotor de la abstracción pura con derivaciones geométricas, al que más adelante sucedió el denominado Abstraction-Création, que acogió a escultores como Naum Gabo, Antoine Pevsner y el propio Arp, quien fue además uno de los más señalados impulsores.
Fuente: Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Hans o Jean Arp». En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/a/arp.htm
Poemas
Canta, canta
Arriba en lo alto
arriba arriba en lo alto
el rojo canta una canción
canta canta
y el tiempo pasa
Yo sueño y escribo
hete aquí que me acuerdo de los pintores y los escultores
que vi hace veinte años
en zurich en el café odeón
como leños
como pesados troncos
como bloques
como montones groseros y macizos
están acuclillados en bancos
y se entregan al desagradable proceso de la sublimación
luchan y gruñen contra sí mismos
pero hete aquí que estos señores desaparecen
se evaporan
desaparecen
y en sus sitios se encuentra huevos humeantes
El rojo canta
canta canta
yo sueño y escribo
yo bebo y canto
y el tiempo pasa
El rojo canta
canta canta
todo canta y flota
en la luz
Un día desaparecemos con un leve roce
como hojas muertas
y nos transformamos en polvo
y nos convertimos en chispas de estrellas
y cantamos y flotamos
felices con abrigos de fuego
Arriba en lo alto
arriba arriba en lo alto
el rojo canta una canción
canta canta
De «Días deshojados»
Versión de Jesús Munárriz
Colmena de sueños
las flores se visten con relámpagos
en el plumaje de la estrella duerme el sueño de carne
guarnecido de senos
el sueño tiene en la boca una estrella como el gato tiene en la
boca un ratón
las flores de carne tienen lengua de sueño
estrella de bruma
la estrella de carne bajo la bóveda del tiempo
el tiempo ronronea como un sueño
alrededor de los senos alrededor de las colmenas de sueños
duermen las estrellas
bruma de flor
plumaje de estrella
las flores ronronean
las estrellas ronronean frente a la colmena de los relámpagos
ratón de bruma
ratón de estrella
ratón de flor
el sueño es un gato su lengua es una flor
la carne ronronea en el plumaje del tiempo
los ratones y los gatos duermen sobre la lengua del tiempo
el relámpago duerme bajo la bóveda de bruma
las estrellas se visten con senos
la lengua de bruma en la boca de flor
la boca de bruma bajo la bóveda de carne
De «Le siège de l’air»
Versión de Aldo Pellegrini
Las piedras domésticas
las piedras son entrañas
bravo bravo
las piedras son troncos de aire
las piedras son ramas de agua
sobre la piedra que ocupa el lugar de la boca
brota una espina
bravo
una voz de piedra
está frente a frente
y codo a codo
con una mirada de piedra
las piedras sufren los tormentos de la carne
las piedras son nubes
pues su segunda naturaleza
baila sobre su tercera nariz
bravo bravo
cuando las piedras se rascan
las uñas brotan en las raíces
las piedras tienen orejas
para comer la hora exacta
De «Le siège de l’air»
Versión de Aldo Pellegrini
Y golpea y golpea y golpea
y sigue golpeando y otra vez
y así a continuación
y una vez dos veces tres veces hasta mil
y vuelve a empezar con más fuerza
y golpea la gran tabla de multiplicar y la pequeña tabla
de multiplicar
y golpea y golpea y golpea
página 222 página 223 página 224 y así a continuación hasta la página 299
pasa la página 300 y continúa por la página 301 hasta la página 400
y golpea ésta una vez hacia delante dos veces hacia atrás tres veces
hacia arriba y cuatro veces hacia abajo
y golpea los doce meses
y las cuatro estaciones
y los siete días de la semana
y los siete tonos de la escala
y los seis pies de los yambos
y los números pares de las casas
y golpea
y golpéalo todo junto
y la cuenta está hecha
y da uno
De “Días deshojados”
Versión de Jesús Munárriz

