Una semana, un poeta: Bertolt Brecht
Bertolt Brecht, figura clave del teatro moderno y poeta de mirada afilada, nos dejó una obra marcada por la crítica social, la ironía y la búsqueda de conciencia. En esta entrega de Una semana, un poeta compartimos una selección de sus poemas, traducidos por Jesús Munárriz y Jenaro Talens.

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Biografía
El poeta y dramaturgo Bertolt Brecht nació en Augsburgo (Alemania), el 10 de febrero de 1898.
Amante de la música y la literatura, muy pronto comenzó a escribir poesía y canciones.
Tras formarse en las universidades de Munich y Berlín, en 1928 escribe el drama musical La ópera de cuatro cuartos, una sátira del capitalismo que se convirtió en uno de sus mayores éxitos.
Brecht empezó entonces a desarrollar una técnica dramática -Teatro Épico- alejada de los métodos del teatro realista. El Teatro Épico incluía una serie de mecanismos de distanciamiento que buscaban “obligar” al espectador a reflexionar sobre lo que veía, evitando una posible implicación emocional con los personajes.
Debido a su militancia política, Brecht se vio forzado a huir de Alemania en 1933. En 1941 se estableció definitivamente en California.
Entre sus creaciones más significativas se encuentran Tambores en la noche, Madre coraje, La inevitable ascensión de Arturo Ui, La vida de Galileo Galilei o El círculo de tiza caucasiano.
Murió el 14 de agosto de 1956 en Berlín.
Fuente: https://www.circulobellasartes.com/biografia/bertolt-brecht/
POEMAS
Balada del guardabosques y la condesa
En tierras de Suecia vivía una condesa
que era tan pálida y tan bella.
«¡Señor guarda, señor guarda, mi liga se soltó,
se soltó, se soltó!
¡Guarda, arrodíllate, pronto, y átamela!»
«Señora condesa, señora condesa, no me miréis así,
yo os sirvo por mi pan.
¡Vuestros pechos son blancos pero el hacha es fría,
es fría, es fría!
Dulce es el amor, pero amarga la muerte.»
El guarda escapó aquella misma noche.
Cabalgó monte abajo hasta que llegó al mar.
«¡Señor barquero, señor barquero, acógeme en tu barca,
en tu barca, en tu barca!
Barquero, tengo que ir hasta el fin del mar.»
Entre el gallo y la zorra brotó el amor.
«Oh, dorado, ¿me amas de verdad?»
y fina fue la noche, pero el alba llegó,
llegó, llegó:
todas sus plumas cuelgan del zarzal.
Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens
Canción de la prostituta
1
Señores míos, con diecisiete años
llegué al mercado del amor
y mucho he aprendido.
Malo hubo mucho,
pero ése era el juego.
Aunque hubo Cosas que sí me molestaron
(al fin y al cabo también yo soy persona).
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?
2
Claro que con los años una va
más ligera al mercado del amor
y los abraza por rebaños.
Pero los sentimientos
se vuelven sorprendentemente fríos
si se escatiman tanto
(al fin y al cabo no hay provisión que no se acabe).
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?
3
Y aunque aprendas bien el trato
en la feria del amor,
transformar el placer en calderilla
nunca resulta fácil.
Pero, bien, se consigue.
Aunque también envejeces mientras tanto
(al fin y al cabo no siempre se tienen diecisiete.)
Gracias a Dios todo pasa deprisa,
la pena incluso; también el amor.
¿Dónde están las lágrimas de anoche?
¿Dónde la nieve del año pasado?
Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens
Cuatro canciones de amor
I
Cuando, más tarde, me alejé de ti
al hoy enorme
vi, cuando empecé a ver,
gente alegre y cabal.
Y desde aquella hora tardía,
tú sabes de cuál hablo,
tengo una boca más hermosa
y unas piernas más ágiles.
Más verde hay desde entonces
en árbol, ramo y prado
y es el agua más fresca
cuando me la echo encima.
II
Cuando me haces pasármelo
tan bien, a veces pienso:
si me muriera ahora
habría sido feliz
hasta el final.
Cuando tú seas vieja
y me recuerdes
piénsame como hoy
y tendrás un amor
que siga siendo joven.
III
Siete rosas tiene el ramo,
seis se lleva el viento,
una queda para que
me la encuentre yo.
Siete veces te llamé,
seis no respondiste,
a la séptima promete
que me dirás algo.
IV
Mi amada me dio una rama
con hojas amarillas.
Se está acabando el año
y comienza el amor.
Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens
Preguntas
¡Escríbeme qué llevas puesto! ¿Es cálido?
¡Escríbeme en qué duermes! ¿Es también blando?
¡Escríbeme qué aspecto tienes! ¿Sigue siendo el mismo?
¡Escríbeme qué echas de menos! ¿Mi brazo?
¡Escríbeme cómo te va! ¿Te respetan?
¡Escríbeme qué andan haciendo! ¿Tienes bastante valor?
¡Escríbeme qué haces tú! ¿Sigue siendo bueno?
¡Escríbeme en qué piensas! ¿En mí?
¡La verdad es que sólo tengo preguntas para ti!
¡Y espero con ansiedad la respuesta!
Cuando tú estás cansada, nada puedo llevarte.
Si pasas hambre, no puedo darte de comer.
Así que estoy como fuera del mundo,
perdido, como si te hubiese olvidado.
Lección de amor
Pero chiquilla, te recomiendo
algo de seducción en los grititos:
carnal me gusta el alma
y con alma la carne.
La castidad no puede rebajar la lujuria;
si estuviese hambriento me gustaría saciarme.
Me apetece que la virtud tenga trasero
y que el trasero tenga sus virtudes.
Desde que el dios aquel cabalgó al cisne
a más de una chica le da miedo,
aunque también sufra con gusto
que él se aferre al canto del cisne.
Versión de Jesús Munárriz y Jenaro Talens

