«Testigo ocular» de Ángeles Mora Álvarez; por Angélica Guzmán Reque

Angélica Guzmán Reque reseña la obra de la Colección Digital de Microficción Femenina Breves y contundentes de Editora BGR, ‘Testigo ocular’ de Ángeles Mora Álvarez.

¡Oh, palabras, cuántos crímenes se cometen en vuestro nombre!

Eugenio Ionesco

La obra Testigo ocular, de la escritora Ángeles Mora Álvarez son una serie de microcuentos, cuyo hilo conductor es el crimen o el asesinato que se comete desde distintas circunstancias. El Diccionario de la Real Academia define la palabra como Crimen es la acción voluntaria de herir gravemente o asesinar a alguien. La persona que lleva a cabo este tipo de acción se conoce como criminal.” 

El título de la obra Testigo ocular, nos sugiere que, las distintas ocasiones y formas de crimen que se comenten, desde el punto de vista ficcional, han sido verificados por el narrador que cuenta, en primera persona, cada uno de aquellos crímenes, como:” El niño abrió la puerta para que entrase, pero solo se oyó un último maullido al fondo del callejón. Ella lo había llamado primero.”, del cuento Curiosidad, El asesinato que se comete con los animales, hoy es considerado, también como crimen y, ese asesinato con el gato que el hijo amaba, fue llevado a cabo con premeditación.

Se entiende como crimen a toda acción indebida o vituperable, es un delito grave, penado por ley, en cualquier lugar del mundo porque es una acción voluntaria de matar o herir gravemente a alguien. la persona que comete estas acciones delictivas es castigada por la ley, con sanciones de encarcelamiento, sobre todo aquellas que son llevadas a cabo con alevosía, como: “Siempre me trataste como a un crío inútil, pero yo sabía que mi poder residía en mi dedo índice. No solo con el gatillo. Lo usé para mandarte a callar cuando te vi mirando por la ventana. Y después. Cuando te señalé en la rueda de reconocimiento, papá.” Terrible cuento del sentimiento de revancha que va guardando el hijo que ha sido maltratado durante toda su vida, y nada menos que por su padre. El rencor y el menosprecio tienen consecuencias terribles en el ser humano que ha sido criado en el desamor, hasta ocasionarle la muerte, como bien nos dice el cuento.

La personalidad que rodea a un criminal ha sido y es estudiada desde distintos ángulos, sean estos sociales, psicológicos, psicóticos, etc. Casi todos llevan un sello muy particular, una especie de halo extraño, hoy en día se intenta explicar el móvil que pudo llevarlo a cometer el hecho. La autora de estos cuentos nos narra distintas situaciones, creo yo, precisamente para reflexionar sobre estos deleznables acontecimientos, que se extienden y se contagian entre la humanidad, muchas veces de manera impune:” Mami, me duele la barriga, ya no quiero más chocolate. —Solo una onza más, cariño, dice marcando el teléfono del alergólogo de guardia.” ¿Qué pasa con los padres, en este caso, la madre, como una delincuente? Son muchas las interrogantes y las respuestas que pudiéramos inferir. La prensa oral y escrita publica, casi a diario estas faltas de amor en la familia ¿Por qué? Había que denunciarlos.

La persona que comete el delito del crimen, o está involucrado en esta clase de hechos delictivos, se le conoce como criminal que, no solo puede ser una persona, sino también son criminales las organizaciones delictivas e, inclusive puede ser criminal un acto o un hecho que va contra la ley y tiene injerencia en el buen funcionamiento de una sociedad.:”(…) A sus ojeras cansadas. Pero aquella mañana sus pensamientos flotaban en silencio absoluto. Ya no rebotaban en ronquidos desacompasados ni entre palabras convertidas en gruñidos. Observó el bulto inmóvil y callado del otro lado de la cama. Se levantó a la cocina, tiró a la basura el frasquito de su liberación y saboreó el café disfrutando del silencio.

El mundo ha sido testigo de un sinfín de crímenes, los llamados de lesa humanidad, aquellos que se cometen en masa, generalmente se los comete en ocasiones de guerra o de cualquier otra conflagración revolucionaria, jamás dejará de ser un crimen, un asesinato:” —¿Produce sonido el árbol que cae si no hay nadie para oírlo? ¿Suena el grito de una víctima cuando su asesino es sordo? Nunca lo sabremos, querida, dijo quitándose el sonotone del oído.” Mejor ignorar, pero acaso, ¿no se es cómplice de un hecho criminal? Dejo para una reflexión del amable lector.

De acuerdo a las leyes que rigen en cada lugar, estado, cultura, religión, etc. el concepto de asesinato es complejo, al menos en un primer momento en que se pueda juzgar algún delito. Por ejemplo, el matar a un animal que sirve para alimentarnos, a nadie se le ocurre pensar en un asesinato. En cambio, si el animal es un toro, de los que se usan en las llamadas corridas de toros, como arte o deporte, para muchos es considerado un delito, es un crimen. Lo mismo ha sucedido con hechos históricos, por ejemplo, en las ejecuciones durante la Revolución Francesa, muchos defendieron como circunstanciales con una motivación razonable y necesaria para ese momento vivido.:” Las manos de Laura soportan el rosario y la penitencia, su espalda el restallido del flagelo y la boca el último misterio. El primero, lo había rezado por los malos pensamientos, el segundo por sucumbir a la tentación y ahora el tercero: para purgar el pecado de haber disfrutado matándolo.” ¿Es que, realmente, un crimen puede ser un disfrute? ¿Será justificable? Ahí tenemos mucho para reflexionar y, si se quiere, llevarlo a una mesa de discusión, donde, seguramente, se pueden tener muchas respuestas y conflictos de toda índole.

De acuerdo a la definición de la ciencia del Derecho, hay diferencia entre un homicidio y un asesinato, a éste se lo considera una “forma agravada del homicidio”, lo que quiere decir que un homicidio es más grave por las circunstancias cómo se produce, que puede ser por ensañamiento contra una persona que no agrade o le tenga rencor por razones de edad, género, social, etc. Así en el cuento Vicios Molestos, nos dice: “Lo probó todo: el ajo, la pimienta y hasta algún producto que le recomendaron en la farmacia. Nada había funcionado… Hasta que se le ocurrió la feliz idea. Ahora, tan quietecito en su ataúd, por fin había dejado de morderse las uñas.” Este cuento, desde la reflexión lectora, qué viene a significar. ¿Es un homicidio agravado? ¿Por qué? Reflexiona personal o amistosamente.

Amigo lector, como los que pude mostrar, hay muchos más. Seguramente se encontrarán frente a unos que les agraden y, hasta les haga sonreír, pero otros, nos ponen los nervios en alerta y, como generalmente se dice, nos crispan los nervio como la del cuento de El Jardinero. “La señora tomando el sol sobre el césped. /La señora sonriéndole sobre el césped. /La señora leyendo su carta sobre el césped. /La señora riéndose de él sobre el césped. / La señora silenciosa bajo el césped.” Terrible cuento del menosprecio y la subestimación ¿Sí, o No?

Nos dice la escritora española Concepción Arenal: ”Salvo raras excepciones, el hombre criminal fue un niño desdichado, a quien faltaron buenos ejemplos y caricias”.

Directora General Revista Gafe.info

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