«Microdelirium» de Silvia Rózsa; por Angélica Guzmán Reque

La obra ‘Microdelirium’ de Silvia Rózsa reseñada por Angélica Guzmán Reque

Hablar oscuramente lo sabe hacer cualquiera, con claridad lo hacen muy pocos.”

Galileo Galieli

La obra Microdelirium de Silvia Rózsa, son microcuentos o como ella nos dice, marcan el delirio de la vida en expresiones de la ironía del humor que se produce cuando el mismo autor hace uso de su narrador para expresar situaciones de vida con las que no siempre está de acuerdo, por ejemplo, cuando dice: en un ESLOGAN “El agua es vida, dicen letreros en el desierto.”, donde las palabras elegidas por la autora están usadas intencionalmente para indicar un significado distinto al literal, que está en las palabras: agua y desierto. Dos palabras contradictorias, ahí radica la ironía y el humor.

El uso de la ironía y el humor en la literatura, tiene mucha significación, sobre todo en este género de la microficción, donde las palabras deben ser las esenciales y de final contundente, al mismo tiempo reveladoras, aunque dichas muy sutilmente, generalmente son demoledoras en la comprensión del remitente, así: “Marcelo era un escritor que detestaba a los militares, pero siempre hallaba modo de eliminarlos con su lápiz.” En el cuento de Modus Operandi.

La ironía, a la par de la literatura vine a ser un análisis del uso del lenguaje, de la relación de un hecho al contexto real de vivencias, la relación de una manera de pensar a una manera de hablar, de expresarse, son experiencias que vive el propio escritor o ha sido testigo de los hechos que expresa: “Mi vecino se alimentaba de libros hasta que un día hicieron una hoguera con ellos.” Por extensión usamos palabras para corresponder una mejor interpretación, la palabra alimento, en este caso se refiere al uso diario de una acción. Al quemar los libros acabaron con su alimentación diaria de la lectura. Al mismo tiempo es una crítica al poder que, creyendo acabar con las ideas, se queman los libros. La literatura tiene mucho títulos y autores con este tema. ¿Cuándo y quiénes lo hicieron? Hay mucha historia que leer y analizar.

Al expresar lo que pensamos, a través de la ironía debemos entender su valor evaluativo, es decir su carácter crítico porque, lo que se expresa es, precisamente, una crítica a una determinada situación que no la encontramos correcta o, que pensamos se podría interpretar de otra manera, atribuida a una situación social o a una persona, que es lo que determina la ironía verbal: “Al salir de la ducha, de donde salía mucho humo, se acercó a su cama donde yacía un cuerpo carbonizado, era el de ella, recién electrocutado en el baño.” ¿Dónde está la ironía y el humor? Dejo a criterio del lector.

En este sentido, la ironía tiene, al igual que la fábula, un sentido correctivo de la conducta del ser humano que lee o, mejor interpreta porque es también una estrategia expresada de manera indirecta, la manera de hacer que el receptor pueda completar lo que allí se dice, por eso, lo que se expresa debe ser lo suficientemente conocida por el público en general, de lo contrario será un discurso sin trascendencia. La autora expresa: “Antes de cerrar el ataúd, Margarita pellizcó el rostro de José Antonio para cerciorarse que esta vez el cianuro no había fallado.” La ironía no desvelada nos hace sonreír ¿Por qué?

Los microcuentos tienen elementos comunes que hacen de ellos, creíbles e interesantes, así, generalmente, la ironía no puede desprenderse del humor, son elementos complementarios porque aquello que no produce una sonrisa, necesariamente no contiene humor, pero un humor sensible, como los que encontramos en los cuentos o chistes de doble sentido, porque de lo contrario no se podrá lograr descifrar ese elemento de fondo sobre el cual actúa la frase o el enunciado irónico que se escribe, no se podrá captar el verdadero sentido del mensaje o se terminará sin entender la ocurrencia jocosa. ” Le dije que era tarde para amarnos y rompió su reloj.”

Nos dice el escritor español Luis Racionero “La ironía requiere de una especial disposición de ánimo en que se unen la tolerancia, el desengaño, el humor, la paciencia y la malicia.”

Si observamos de qué manera el lenguaje literario es diferente al lenguaje común y general, nos damos cuenta que, la escritura literaria es especial porque hace uso de un lenguaje expresivo de los llamados recursos retóricos o literarios, como la parodia, la sátira, la metáfora, el oxímoron y otros que producen cambios de expresión y significación al lenguaje o alterar el significado de la frase con el uso de otra palabra, por su significación menos habitual, que puede ser más ingeniosa. De esta manera se pondrá en tensión lo ideal con lo real. De esta manera la expresión se convierte en una crítica, en un autoexamen que nos convierta en personas más reflexivas o crítica de nuestra propia realidad.” Solo quedaba el negro, los colores se fugaron para darle un escarmiento al pintor racista.” ¿Cuál sería el autoexamen que podamos deducir?

Creo que lo mejor y más significativo de leer y conocer los microcuentos es precisamente este aspecto de la crítica, de la reflexión a la que nos conducen esta clase de lecturas. Es, también aprender a leer entre líneas, de sacar a luz aquellos elementos ocultos que sabemos no se dicen claramente y, sin embargo, nos conducen hacia la oscuridad, hacia la mentira de creer que somos o quiénes somos frente a los demás, porque de esta manera se denuncia, así se aumenta el criterio y los niveles de conciencia, no solo personales, sino generalmente colectivos. Y el escritor lo hace de manera ingeniosa, con el humor, confiando en que el lector, al descubrir el sentido implícito de la ironía, se haga partícipe y cómplice para que pueda compartir con las demás personas.” A Manuel siempre lo criticaban por hablar de más. En la reunión familiar del domingo se había prometido no decir ni una sola palabra, por ello se tragó cada una de las letras del abecedario ahogándose de inmediato. No encontraron palabras para llamar a emergencia.”

Amigo lector, al igual que las referidas en esta reseña encontrará muchas otras que le harán sonreír o reírse a carcajadas. Son tan ingeniosas como humorísticas que podrá sacar provecho de muchas de ellas. Sonreímos con la picardía del gran actor Tobin Williams, cuando dice:” El tiempo es el mejor maestro; pero desafortunadamente mata a todos sus alumnos.”

COLECCIÓN DIGITAL DE MICROFICCIÓN FEMENINA

#brevesycontundentes

Directora General Revista Gafe.info

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