Josefina Manresa: Mujer necesaria para Miguel Hernández
Joan Pámies nos habla de Josefina Manresa, costurera, musa y compañera inquebrantable de Miguel Hernández. Tras la muerte del poeta, asumió con valentía la misión de preservar su legado, asegurando que su voz y su poesía trascendieran el tiempo.

(Álbum familia Miguel Hernández)
Josefina Manresa: La guardiana de la memoria hernandiana
Nacida en Quesada (Jaén) en 1916, Josefina Manresa fue una mujer de espíritu fuerte y admirable. Costurera de oficio, musa y compañera inquebrantable del poeta Miguel Hernández, enfrentó una vida marcada por la adversidad, la guerra y la represión. Tras la muerte de su esposo, asumió con valentía la tarea de preservar su legado, convirtiéndose en la memoria viva de su obra y en la voz que mantuvo encendida la llama de su poesía. Su dedicación permitió recuperar y difundir la obra hernandiana en tiempos difíciles, asegurando que su historia y su palabra no se perdieran en el olvido.
Falleció el 18 de febrero de 1987, pero su compromiso con la memoria de Miguel Hernández sigue siendo un pilar fundamental en la historia literaria y cultural.

Vivió la soledad, el abandono y la represión de la dictadura. Después de muchos años de carencias y sufrimiento, en sus últimos años de vida, la imagen de Josefina, la amante y musa inmortal, fue cobrando la fortaleza de los elegidos. La herencia del dolor hernandiano—un dolor capaz de hundir a muchas personas—fue fielmente recogida por esta mujer, que caminó con él, con sus trabajos y sus días, sin desertar jamás del destino.
De no haber existido Josefina Manresa, no sabemos qué habría pasado con el legado del poeta oriolano, pero sí puedo afirmar que, gracias a ella, se ha podido recuperar la vida y obra de su compañero del alma. En 1987 fuimos atravesados por su ausencia, pero queda en nuestra memoria. Fui testigo de las conversaciones con ella y con los compañeros de prisión, guerra y literatura de Miguel Hernández, como Vicente Aleixandre, así como con políticos, nacionalistas valencianos, cantantes, artistas, músicos, escritores, sindicalistas y hernandianos que constantemente pasaban por su casa ilicitana, ciudad que ha sido un icono para la difusión de la vida y obra del poeta.

