Benengeli 2023 | Entrevista a Ana Santamaría

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Entrevistamos a la escritora Ana Santamaría, invitada en el Benengeli 2023, para que nos hable de su obra y del vínculo de las mujeres en la épica.

Las mujeres en la épica

Ana Santamaría

Ana Santamaría, nacida en Burgos en 1970, se recuerda escribiendo desde siempre. Licenciada en Derecho y graduada en Estudios Hispánicos, en 2018 mereció el prestigioso premio Cosecha Eñe de relato. Otras narraciones suyas han sido seleccionadas e incluidas en distintas antologías, además de aparecer en revistas y blogs literarios. Participó en la antología De la solastalgia (Comba, 2021) y la publicación de Libres es la confirmación de su talento narrativo.

Entrevista a Ana Santamaría

-¿Cómo surge la idea de Libres?

Libres surge como una carta de presentación, no es un libro concebido dentro de la unidad sino como un abanico para mostrar mi escritura. Libres es una manera de presentarme. La idea del libro surgió de la propuesta que Juan B. Durán, el editor de Comba, me hizo a raíz de haber colaborado en el libro De la solastalgia, ocho relatos naturales (Editorial Comba, 2021). Cuando vino a la presentación a Madrid, me planteó la posibilidad de editar mi primer libro de cuentos. Él lo concibió como una forma de compartir mi manera de escribir, mis registros y a partir de ahí se fue construyendo Libres.

Libres surge como una carta de presentación, no es un libro concebido dentro de la unidad sino como un abanico para mostrar mi escritura. Libres es una manera de presentarme.

-Entonces, ¿los relatos fueron surgiendo uno tras otro?

Los relatos tienen conexiones, incluso se podría decir que tienen un trasfondo común, pero distintas voces y distintos estilos. Precisamente esa riqueza es lo que gusta a quien lo lee. Como te he dicho, el libro se fue construyendo a partir de una idea de presentación. Algunos relatos ya estaban escritos y lo que se hizo fue seleccionarlos con las bases de lo que se quería hacer y para transmitir una conexión. Otros fueron concebidos una vez comenzamos a trabajar en la idea de Libres como un conjunto.

-Todas tus narraciones se centran en la libertad, ¿consideras que tus personajes y tus historias construyen una épica que invita a la reflexión social?

Mis personajes son en cierto modo héroes y heroínas de hoy en día; hombres y mujeres que lidian con situaciones que no son extrañas, (la mayoría, algunas sí), y por ello es muy fácil empatizar con ellos. La opresión, en ocasiones, la aspiración a ser libres, a huir de aquello que agobia hace que los protagonistas vivan aventuras cotidianas con tintes de ficción. La ficción los salva y desde la lectura cabe la reflexión, no para transmitir moralejas, sino para ponerse en la piel de esos personajes y sentir, sufrir o divertirse con ellos.

-¿Es la literatura una herramienta de transformación y juego de lo cotidiano?

La literatura es una llave para entrar en lo cotidiano y jugar con ello. Me gusta la idea de juego y así lo planteo en alguno de mis relatos. El día a día es muy inspirador y la escritura tiene la ventaja de aportar ese resquicio de fuga para dar otros recorridos a la cotidianidad. Es fácil entender esa ansia de libertad y ese toque de locura que narrar las historias permite.

La literatura es una llave para entrar en lo cotidiano y jugar con ello.

-Las historias están llenas de sencillez en apariencia, pero cargadas de profundidad. En ellas aparecen temas como la ausencia, el desamor, la soledad, el deseo, la modernidad… ¿Cómo conjugas la irrealidad y la vida en la cimentación de tus personajes?

Salvo raras excepciones suelo partir de la realidad. Una imagen, un detalle, algo, a veces insignificante, me sirve para fabular y construir un personaje de ficción. Los temas de mis relatos son los temas universales de los que se ha escrito siempre, supongo que cada escritor los concibe desde distintos prismas, y al contar las historias y, sobre todo, en la forma de contarlas surgen diferentes puntos de vista, algunos más cercanos a lo irreal y otros muy en la línea de lo que el lector identifica como propio. La sencillez acerca lo que se está contando a quien lee y se descubre viviendo esas historias.

-Escribes en clave realista, con personajes muy creíbles, llenos de experiencias que rozan el humor negro, el absurdo e incluso el surrealismo. Háblanos de cómo das verosimilitud a ciertas situaciones en tus relatos.

Ojalá transmitir esa verosimilitud siempre; eso es de lo que se trata: de que el lector acepte ese pacto de ficción. Quiero pensar, al menos a mí me pasa, que es la forma, el estilo, lo que lleva a aceptar lo que se está leyendo. Admiro a quienes en la literatura y en el cine lo hacen, y eso es lo que pretendo, yo me pongo en lugar de quien lee o es testigo de esa historia.

-Tu escritura juega con estructuras circulares, frases cortas y contundentes que dan al lector numerosos espacios donde colocar su propia sensibilidad. ¿Es una llamada para ser “libres”? ¿Para traspasar la línea de lo escrito y llegar a reflexionar sobre lo personal? ¿sobre lo colectivo?

La lectura llama a la reflexión, así me lo parece a mí. Yo soy de las que leo con un lápiz en la mano y suelo volver a aquello que me ha hecho detenerme. Sin pretenderlo, puede que Libres esté lleno de guiños que inviten a esa reflexión. Esas frases que calan al ser leídas despacio irrumpen en quien lee, y eso es fantástico porque de esa manera los relatos dejan de ser míos para ser de quien los lee. Lo que surja después: la reflexión o el efecto que provoquen es algo que se escapa. Solo cuando los lectores comparten sus impresiones soy consciente de lo que trascienden los escritos.

– ¿Qué punto en común tienen las mujeres que aparecen en tus relatos?

Mis mujeres reivindican su libertad transgrediendo lo que se espera de ellas; huyen o toman las riendas de su vida para alejarse del dolor, de lo que las oprime, o para perseguir su ideal o sus sueños. Son voces y vidas diferentes que ahondan en su ser y lo muestran.

Mis mujeres reivindican su libertad transgrediendo lo que se espera de ellas; huyen o toman las riendas de su vida para alejarse del dolor, de lo que las oprime, o para perseguir su ideal o sus sueños. Son voces y vidas diferentes que ahondan en su ser y lo muestran.

-Llegas a la publicación con una gran madurez narrativa y después de haber recibido premios como Cosecha Eñe en 2018, ¿qué te hizo dar este salto? ¿Cómo afectó el premio en tu decisión?

El premio me animó a seguir escribiendo. El hecho de que un jurado reconociera mi trabajo y lo valorara me hizo creer más en mi escritura y pensar que era posible publicar para ser leída por más gente. En definitiva, se quieren lectores, son ellos quienes dan el reconocimiento y animan a seguir.

-De todos los relatos que componen tu libro, ¿hay alguno que haya sido el motor para seguir escribiendo?

«Extorsión» me animó a seguir escribiendo, pero, en realidad, cada uno de ellos me anima porque lo que me encanta es el disfrute de crear historias. Por supuesto, que disfruto mucho más cuando me leen e incluso más cuando las veo en un libro, claro. Eso es una maravilla.

-En esta sociedad que tiene un ritmo tan vertiginoso y la inmediatez cobra cada vez más relevancia, ¿crees que el cuento, el relato corto, es un género en alza?

Soy optimista con esa idea. En un momento en el que cuesta tanto leer, como dices, por el ritmo que llevamos, el cuento debería tener un espacio primordial. Tal vez no sea este el género más vendido ni reconocido. Se asocia a un público infantil y se le considera un género menor frente a la novela sin darle el valor que tiene. Se basa en otra forma de escribir, otro tempo, otra estructura. Confío en el hecho que observo de que quienes empiezan a leer relatos cortos y aprecian el género se hacen fieles. Creo que hay algo de desconocimiento en todo esto, solo es comenzar y dejarse atrapar por el cuento.

– ¿Qué lecturas de este género te han influido más tanto de clásicos como de autores actuales? ¿Alguna recomendación?

Desde hace unos años siempre suelo tener como lectura un libro de cuentos a la vez que otro de otros géneros: novela, ensayo… Hay autores que me han gustado mucho y cuentos que son para mí puntales. Me encantó «El ahogado más hermoso del mundo» de García Márquez, y lo menciono en «Milujité», uno de los cuentos de Libres. Me gusta esa habilidad de hacer normal lo mágico. Me parece una gran cuentista Lucia Berlin, ella muestra la más cruda realidad con un estilo irónico y contundente, adoro ese estilo. También me gustan los cuentistas españoles de la generación del 50 y admiro muchísimo a Carmen Martín Gaite y la sabia reflexión que hizo sobre el arte de contar. Su libro El cuento de nunca acabar me parece fundamental a la hora de tratar la poética del cuento. Hoy en día creo que hay buenísimos cuentistas: Eloy Tizón, María Fernanda Ampuero, Mariana Enríquez, José Ovejero, Hipólito G. Navarro, Valeria Correa… Me dejo muchísimos fuera, seguro. 

– ¿Nuevos proyectos? ¿Para cuándo un nuevo libro?

Eso no depende solo de mí, por supuesto que estoy ilusionada con nuevos proyectos. De momento, disfrutar de Libres y continuar fabulando y escribiendo. Como dice mi editor: Seguimos…


Gafe

Épica

Revista Gafe publicó en las semanas previas al «Festival Benengeli 2023, Semana Internacional de las Letras en Español«, las entrevistas que ha realizado Esther Abellán a dos de las invitadas: Esther Bendahan y Ana Santamaría.

Equipo de Redacción

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